Las eucaristías internacionales en la iglesia de la Misión

Todos los domingos de julio y agosto, a las 11 horas, se celebra en la iglesia de la Misión, en Aix-en-Provence, una eucaristía en dos idiomas (francés y castellano). Esa misa la iniciaron los Oblatos con el apoyo de la Comisión Pastoral para el Turismo y el Ocio de la diócesis de Aix. Fuera de temporada, de vez en cuando hay en esa iglesia una celebración internacional.

Participantes en la Experiencia de Mazenod

Participantes en la Experiencia de Mazenod

El quinto domingo de Pascua, los participantes en la Experiencia de Mazenod celebraron dos misas internacionales. El padre Saveri COONGHE de Jaffna dio su testimonio misionero en la primera misa, y el padre Samuel SELLO de Lesotho en la segunda. Entresacamos algunas frases:

Padre Saveri Coonghe

Padre Saveri Coonghe

« Soy Coonghe, de Sri Lanka. Ingresé en los Misioneros Oblatos de María Inmaculada en 1988, cuando tenía 14 años. Es para mí una experiencia maravillosa encontrarme en el mismo lugar donde mi amado Padre y Fundador de los Oblatos, san Eugenio de Mazenod, vivió y fundó nuestra Congregación. Tanto más benditos sois vosotros por poder visitar todos los días ese lugar sagrado. Los Misioneros Oblatos franceses salieron de esta casa a nuestro y a otros países para llevar la Buena Nueva. Los misioneros franceses llegaron a Sri Lanka en 1847, y se enfrentaron con múltiples dificultades. Nuestro país era muy pobre. No había ninguna facilidad. El pueblo se moría por distintas enfermedades y sufrieron mucho. Pero lo extraordinario es que los Oblatos siempre se quedaron con el pueblo sufriente. Para servir a los pobres, estaban dispuestos, por gloria de Dios, a morir en un país extranjero. Eso es el espíritu misionero. Dedicaron por completo su vida para el servicio a los pobres. Hoy, gracias a esos misioneros, soy un sacerdote católico ».

Padre Samuel Sello

Padre Samuel Sello

« Soy el padre Samuel Sello Maliehe, misionero Oblato. Procedo de un pequeño país de África meridional llamado Lesotho. Me siento feliz y orgulloso por ser miembro de la familia oblata, la Congregación fundada hace casi 200 años por un hijo de esta tierra. Así es como puedo decir, en verdad y con orgullo, que he llegado a mi casa, donde nació mi familia oblata. Aquí, en Aix-en-Provence, estoy en mi casa ».

Krzysztof ZIELENDA, OMI