Ecos de la conferencia inaugural

Misioneros de Provenza, así se llamaba la sociedad fundada por san Eugenio de Mazenod en el antiguo Carmelo de Aix, que 10 años más tarde se convertiría en Congregación de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada. Las celebraciones relacionadas con el Bicentenario de esta fundación empezaron con una conferencia a dos voces sobre el contexto histórico en el que nació la Sociedad.

(de izquierda a derecha) Michel COURVOISIER, Alexandre MAHUE, Paweł ZAJĄC

(de izquierda a derecha) Michel COURVOISIER, Alexandre MAHUE, Paweł ZAJĄC

La primera voz que se oyó en la conferencia fue la del padre Paweł ZAJĄC, profesor de historia en la Universidad de Poznán en Polonia. Según él, la Restauración en Francia (1814-1830) conoce desde hace unos años una profunda renovación historiográfica, a la que contribuyó la salida, en 2012, del libro L’union du Trône et de l’Autel ? Politique et religion sous la Restauration. A pesar de esta renovación, algunos especialistas ven la Restauración como un periodo sin sabor especial, por ser un momento histórico en la continuidad de la Revolución y del Imperio. Sin embargo, para entender el contexto histórico en el que nació la Sociedad de los Misioneros de Provenza, conviene acercarse a la historia de la Restauración, en la que unos cuantos acontecimientos iban a tener influencia en la acción de los misioneros.

Entre las más importantes circunstancias históricas en las cuales ejercieron su ministerio los Misioneros de Provenza, el padre ZAJĄC subrayó la división de la sociedad post revolucionaria, que no conseguía conciliar el nuevo orden con la tradición. Es cierto que, en un primer momento, esta sociedad consideraba la vuelta de los Borbones al poder como providencial y milagrosa, pero también esperaba milagros que levantaran Francia de la ruina. Ahora bien, en el campo político los milagros son escasos… La impugnación de los monárquicos en general y del régimen de los Borbones en particular emerge pues en el escenario político. Los ataques a la monarquía y al clero pronto mostrarán lo difícil que es vivir la supuesta unión del trono y el altar. En el contexto de esa unión donde las misiones parroquiales podían tener un carácter ambiguo, los Misioneros de Provenza supieron salvaguardar su independencia. Lo muestra el caso de la misión predicada en Barjols en 1818.

Altavoces

Altavoces

El padre Michel COURVOISIER, responsable del archivo de los Oblatos de Francia y segundo ponente, insistió ante todo en las motivaciones espirituales de san Eugenio de Mazenod, Fundador de la Sociedad.
Después de ordenarse, cuando podía haber elegido una carrera eclesiástica como muchos de sus compañeros del seminario Saint-Sulpice en Paris, Eugenio de Mazenod vuelve a Provenza para dedicarse a la evangelización de la gente de a pie de su país. Su opción por los pobres se hace patente en el sermón dado en la iglesia de la Madeleine de Aix-en-Provence, durante la Cuaresma de 1813.

Sala « Chêne de Mambré » en la conferencia

Sala « Chêne de Mambré » en la conferencia

La enfermedad le ha hecho entender que, de quedarse solo, su obra no tiene futuro. De ahí la búsqueda de compañeros, como Henri TEMPIER, Augustin ICARD, Pierre MIE y Sébastien DEBLIEU. La carta que le dirige al padre Henri TEMPIER, vicario en Arles, dice lo esencial de lo que les propone vivir: “Lea esa carta delante de su crucifijo, dispuesto a no escuchar sino a Dios (…) Compenétrese con la situación de nuestros campesinos, con el estado de la religión entre ellos (…) Consulte con su corazón sobre lo que le gustaría hacer (…) Pues yo le digo que es necesario para la obra que Dios nos ha inspirado emprender (…) Queremos hombres que tengan voluntad y valor para seguir los pasos de los apóstoles”.

La frágil construcción de la Sociedad de los Misioneros de Provenza, iniciada en 1815-1816, ya va a poder desarrollarse.

Krzysztof ZIELENDA, OMI