La vida de la comunidad

Ya pasaron seis meses desde que celebrábamos, los 24 y 25 de enero, el Bicentenario de la fundación de los Misioneros de Provenza que, a los diez años, se convertirían en Misioneros Oblatos de María Inmaculada.

La comunidad de Aix

La comunidad de Aix

No vimos pasar el tiempo ya que, desde el comienzo de este año, vinieron numerosos Oblatos y laicos del mundo entero a peregrinar al lugar de nuestra fundación, al que nos gusta llamar “nuestra Tierra Santa”. A veces tuvimos que buscar alojamiento en otros sitios porque nuestra casa resultaba pequeña para acoger a todos.

Tuvimos dos congresos organizados por la Administración general: uno sobre la misión con los jóvenes y el segundo, que acaba de terminar, sobre las vocaciones oblatas.

El congreso sobre la vocación

El congreso sobre la vocación

La segunda parte del año no será menos ajetreada, con grupos procedentes de Italia, de Alemania, un cursillo de tres semanas para los escolásticos de Europa y, de septiembre a noviembre, un cursillo largo que llamamos “Experiencia de Mazenod” con 16 participantes de habla francesa.

Si bien cabe regocijarse con todas estas actividades, ya que es el cometido de la casa, ¡a veces nos cuesta mantener el ritmo! No obstante, nuestra alegría es encontrarnos con nuestros hermanos Oblatos de todos los continentes, ver a laicos, jóvenes y menos jóvenes, comprometidos con nosotros en la misma espiritualidad y misión, compartir con unos y otros las esperanzas y el Reino de Dios que viene a través, a veces, de muchas pruebas y sufrimientos.

Deseamos a todos, un buen verano.

Joseph BOIS, OMI